Store Wordpress Theme

TODO ACOSO SEXUAL EN EL TRABAJO ES INTOLERABLE

http://garciayplazaabogados.com/?p=292

El acoso sexual en el trabajo es, probablemente, la forma de mobbing más frecuente y, a la vez, menos castigada de ordinario en la práctica judicial española. Por ello, no deben ser tolerados ni los casos más leves, ni tan siquiera aquéllos aparentemente inocentes.

Una ambiente de trabajo adecuado e higiénico es aquél que está libre de tensiones ajenas a la propia prestación laboral. Sabemos que nuestro lugar de trabajo no está destinado a la diversión, pero tampoco puede ser un lugar donde sufrir vejaciones, por mínimas que parezcan. Esto, dicho así, parece muy elemental, pero no es nada infrecuente encontrar ambientes de trabajo hostiles como consecuencia de una tensión sexual manifestada fuera de lugar y sin el consentimiento de alguno de sus protagonistas.

Nuestro Derecho tiene diversas normas encaminadas a la protección de los trabajadores (aunque deberíamos decir básicamente trabajadoras) que estas agresiones de contenido sexual, que por su contenido son atentatorias contra la dignidad de quien las padece, injustas y –por supuesto- perseguibles.

El reproche de la Ley va encaminado no sólo contra el agresor (que puede ser un igual, un subordinado o un superior, siendo éste último caso el más grave), sino también contra el empresario, pues éste es el verdadero garante de la paz y el orden en el trabajo. Nuestro Ordenamiento Jurídico exige al empresario que garantice a sus trabajadores, entre otras muchas cosas, el respeto de su intimidad y a la consideración debida a su dignidad, comprendida la protección frente a ofensas verbales o físicas de naturaleza sexual. [Artículo 4 e) del Estatuto de los Trabajadores]. No hacerlo o hacerlo deficientemente puede derivar en infracciones muy graves (Artículo 8.13 del Real Decreto Legislativo 5/2000, de 4 de Agosto) y sanciones que pueden superar los 180.000.- € (Art. 40 del mismo texto legal).

Además de las sanciones administrativas previstas en la Ley, también puede derivarse una responsabilidad civil a favor del trabajador acosado y a cargo del empleador que la ha tolerado, de modo que el empleador se vea obligado a abonar millonarias indemnizaciones a las víctimas del acoso sexual en el trabajo, llegando incluso a ser causa de resolución de los contratos de trabajo a instancia de los propios trabajadores, al amparo del articulo 50 del Estatuto de los Trabajadores.

Por exceder en mucho de la pretensión de este artículo, no hablaremos hoy de la protección penal del derecho a no ser acosado sexualmente en el trabajo, pero sí queremos apuntar que el Código Penal tipifica determinados actos y comportamientos como delito y los castigas conm penas de privación de libertad. Y que incluso la propia Constitución Española recoge,  reconoce y protege derechos conexos al que hoy tratamos, que lo engloban en sus arts. 10 (dignidad de la persona), 14 (igualdad) y 18 (intimidad).

Como tantas veces ocurre, existe una gravísima disfunción entre una legislación claramente protectora de los derechos de los trabajadores a no ser acosado sexualmente en el trabajo y la praxis diaria en nuestra empresas. Solo desde una acción decidida en el ámbito de la educación de nuestros jóvenes y la reeducación y corrección de los no tan jóvenes, junto con una eficaz vigilancia de la salud laboral en los centros de trabajo podrá poner coto a un grave problema que afecta a miles de personas cada año, la mayor parte de las veces de manera silenciosa y humillante para quien la padece. Y han de ser las propias víctimas, junto con todos los operadores sociales quienes se alcen contra una de las peores injusticias de nuestra Sociedad, e identifiquen a los agresores para que éstos sean expulsados.

 Un país que se dice moderno no puede tolerar comportamientos que agredan la dignidad sexual, ni siquiera en sus manifestaciones más ligeras o cotidianas o aparentemente insignificantes.

Author: José María García Sánchez

One Response to 'TODO ACOSO SEXUAL EN EL TRABAJO ES INTOLERABLE'

Leave a Reply