Store Wordpress Theme

DIFERENCIAS SALARIALES ENTRE HOMBRES Y MUJERES: UNA DISCRIMINACIÓN DE GÉNERO

http://garciayplazaabogados.com/?p=272

En pleno siglo XXI y a pesar de la tan cacareada igualdad de género, nos encontramos con una discriminación que no por absurda, es menos sangrante: la asombrosa diferencia de salarios entre hombres y mujeres.

A pesar de que la legislación laboral prohíbe expresamente la discriminación por razón de sexo en el artículo 17 del Estatuto de los Trabajadores, esta previsión legal choca frontalmente con la realidad: las mujeres cobran entre un quince y un veinticinco por ciento menos que los hombres, en todos los niveles salariales. Ello debería avergonzarnos como Sociedad, y sin embargo, a fuerza de de convivir con ello, lo consideramos casi normal.

¿Podríamos imaginar por un momento que las diferencias se produjesen entre blancos y negros? ¿O entre payos y gitanos, patricios y plebeyos?. Eso habría sido motivo de revoluciones y altercados del orden público, y sin embargo parecemos aceptar que esa diferencia se ancle en nuestra sociedad cuando hablamos de hombres y mujeres.

Por supuesto, la solución no es fácil, y mucho menos ha de ser individual. Necesitamos de nuestros sindicatos, de las organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos civiles (y no solo feministas) para darle la vuelta a esta situación. Y ello no es una quimera, pues tenemos los instrumentos legales para hacerlo: una norma de derecho positivo de aplicación directa (el citado art. 17 del Estatuto de los Trabajadores) y un procedimiento judicial, sumario y preferente para ejercitarlo (el de protección de derechos fundamentales, recogido en la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social), con intervención del Ministerio Público y de tramitación preferente.

Otro frente de actuación, y que debería ser utilizado e incomprensiblemente está cada vez más orillado, es la negociación colectiva de los convenios. Hasta ahora solo se hacen declaraciones programáticas sobre la igualdad entre géneros, pero no se concretan en normas imperativas, siquiera para las nuevas contrataciones. Parece que estamos ante un tema tabú, paralizado por los prejuicios sexistas, mucho más arraigados en la sociedad de los que podemos pensar. Una efectiva prohibición de la discriminación salarial no es posible sin la vigilancia sindical o –mejor aun- de la autoridad laboral, la Inspección de Trabajo y la propia jurisdicción social, a quienes tenemos el deber de exigir el cumplimiento de todas las normas, especialmente de aquéllas que protegen a los sectores más débiles de la relación de trabajo.

No obstante lo dicho respecto de las acciones colectivas, donde no llegan éstas, por falta de voluntad de quienes las deben promover, por desidia o simple descoordinación, tenemos la posibilidad de accionar individualmente en defensa de los derechos del trabajador discriminado por razón de su sexo. Quien se sienta perjudicada por el mero hecho de ser mujer, podrá solicitar el auxilio judicial en amparo de su derecho a la no discriminación salarial, discriminación muchas veces evidenciable con la mera comparación de los emolumentos abonados a unos y otros por el mismo trabajo.

Por ello desde estas páginas alentamos a empresarios y trabajadores a cumplir con la ley y abogamos por una verdadera igualdad sexual en el trabajo,  exigible como derecho fundamental que es  a través de nuestros infrautilizados mecanismos legales y procesales, mucho más sencillos y accesibles de lo que muchas veces creemos.

,
Author: José María García Sánchez

One Response to 'DIFERENCIAS SALARIALES ENTRE HOMBRES Y MUJERES: UNA DISCRIMINACIÓN DE GÉNERO'

Leave a Reply